La mejor opción para iluminar espacios pequeños

Si en el hogar existe una zona que típicamente es difícil de iluminar es la parte baja de los muebles de cocina, es decir, el conjunto que suele contener fregadero y vitrocerámica en las cocinas. Es un área que recibe poca luz por encontrarse debajo de muebles grandes. También ocurre con la parte baja de escaleras, que constituyen un rincón aprovechable para el trabajo o el estudio, o simplemente para una agradable lectura. Los ejemplos son muchos pero, eso sí, se requiere luz.

Lamentablemente estas áreas suelen verse limitadas por el escaso espacio disponible para colocar las luminarias, que idealmente deberían ser empotrables a fin de aprovechar correctamente el espesor de las superficies. Otro espacio en el que la colocación de algunas luces es difícil es en los falsos techos, que no soportan el peso de lámparas convencionales.

El pequeño y poderoso aliado empotrable

La forma tradicional para resolver esto es colocar una luz empotrable; es decir, un contenedor capaz de albergar una pequeña bombilla, que se adhiere a la superficie deseada por medio de tornillos y ocupa muy poco espacio. No obstante, tiene una gran desventaja: estas luces casi siempre usan una bombilla dicróica que se calienta muchísimo y hace poco agradable estar allí por mucho tiempo. Ese calor toca casi directamente las superficies circundantes, por lo que no es recomendable en todas las ocasiones.

Así que se ha desarrollado el ojos de buey baratos y económicos led, una alternativa que mantiene todas las ventajas de su predecesor y que además funciona con una bombilla que consume menos electricidad y genera mucho menos calor. En añadidura, la bombilla led incluye un microcircuito propio y por tanto prescinde de los transformadores que requiere la dicróico.

Los ojos de buey led pueden producir luz blanca o cálida, según la preferencia del usuario, y están disponibles con tres grados de intensidad, entre 5 y 15 vatios, para asegurar que la luminiscencia no ofenda los espacios reducidos pero pueda ser suficiente para espacios más amplios en los que la distancia con el foco sea mayor. La ausencia de calor es una gran ventaja, especialmente en los espacios cerrados como armarios, baños y vestuarios, en donde se agradece particularmente tener buena luz a nuestra disposición.